Hoy día damos por sentado que podemos volar de una punta a otra del mundo en pocas horas, pero hace solo un siglo esta increíble capacidad de viajar cruzando el aire era un sueño que se había concretizado no mucho antes.

¿Qué dirían los hermanos Wright – los pioneros del vuelo a motor – si se vieran catapultados de repente en nuestra época y descubrieran que el año pasado en un solo día han llegado a cruzar el cielo hasta 200 mil aviones aproximadamente? Se quedarían sorprendidos, naturalmente, y muy muy impresionados con los aviones que ahora surcan el cielo y que son tan diferentes de su Flyer, el prototipo que hizo realidad el sueño de volar.

¿Cómo vuelan los aviones?

Si alguna vez has visto despegar o aterrizar un avión de línea, lo primero que habrás notado es el ruido de los motores. Los motores de reacción, que son largos tubos de metal que queman un flujo continuo de carburante y aire, son mucho más ruidosos (y mucho más potentes) que los motores de los turbohélices.

Podrías pensar que los motores son la clave para que un avión vuele, pero te equivocas. Los planeadores, por ejemplo, al igual que los pájaros, pueden volar sin motor. Hay cuatro fuerzas que actúan sobre un avión en vuelo: cuando el avión vuela horizontalmente a una velocidad constante, la sustentación que proporcionan las alas está perfectamente equilibrada con el peso del avión y el impulso o tracción está perfectamente equilibrado con la resistencia aerodinámica.

Sin embargo, durante el despegue, o cuando el avión sube al cielo, el empuje de los motores que proyectan el avión hacia delante supera la fuerza de resistencia aerodinámica ejercida por el aire en la dirección opuesta, lo que permite que el avión acelere.

Los motores de un avión están diseñados para desplazarlo hacia delante a alta velocidad. Esto hace que el aire discurra sobre las alas, generando una fuerza de empuje hacia arriba llamada “sustentación”, la cual iguala el peso del avión y, de esta forma, lo mantiene en el aire. Por lo tanto, lo que mueve el avión hacia delante son los motores, mientras que las alas lo mueven hacia arriba.

Las partes principales de un avión

En un avión moderno, las partes principales, además fácilmente reconocibles visto desde fuera, son:

  • la cabina de vuelo
  • las alas
  • el tren de aterrizaje
  • los dispositivos hipersustentadores o flaps, en inglés
  • el fuselaje
  • el empenaje de cola

La cabina de vuelo es la parte delantera del avión, el habitáculo desde el que el piloto y el copiloto manejan el avión. Se trata del cerebro de la aeronave, el cual dispone de toda la instrumentación necesaria para dirigir el vuelo y comunicar con tierra.

La mayoría de las alas de los aviones tiene una superficie curva por la cara superior (extradós) y una superficie más plana por la cara inferior (intradós), lo cual genera lo que se llama “perfil aerodinámico”. Este influye en la velocidad del avión, ya que genera una mayor o menor resistencia (o arrastre) al aire: de hecho, para que un avión pueda volar es necesario que se genere una fuerza que pueda equilibrar su peso y, por tanto, mantenerlo en el aire, o sea: la sustentación, la cual es generada por las alas.

El tren de aterrizaje, sin embargo, es un sistema mecánico situado en la parte baja de la aeronave y está formado por un bastidor que, por lo general, es retráctil y va montado sobre ruedas, las cuales deben poder sostener el avión cuando se mueve en tierra y durante las maniobras de despegue y aterrizaje.

Los dispositivos hipersustentadores, o flaps, son esa parte móvil situada sobre los bordes posteriores (los bordes de salida) de las alas que sirve para aumentar su curvatura, y por tanto la sustentación, cuando la velocidad es baja: por eso se utilizan sobre todo en las fases de despegue y aterrizaje.

El fuselaje es el cuerpo de la aeronave que contiene a la tripulación y la carga: los aviones de línea se caracterizan por su gran fuselaje, que alberga la cabina de pasajeros. De hecho, hay modelos que tienen un fuselaje estrecho, porque disponen de un solo pasillo, o aviones de fuselaje ancho y, por tanto, con más de un pasillo o incluso con más de una cubierta.

El empenaje, en cambio, es la cola del avión: desempeña la función de estabilizar la aeronave y permite hacer maniobras con ella. Por lo general se divide en dos planos: uno horizontal, a su vez constituido por el estabilizador horizontal y el timón de profundidad, y uno vertical, formado por el estabilizador vertical y el timón de dirección.

Hay mucho más que decir sobre los aviones: ¡la tecnología está cambiando cada vez más rápido el modo de volar y el aspecto de las aeronaves cambia también! Por ejemplo, ¿sabes cuáles son los aviones más grandes del mundo? ¿Y cuáles son los modelos más famosos? ¡El mundo de la aviación no deja nunca de sorprendernos!