¿Te has planteado alguna vez cómo logran saber los pilotos a dónde se están dirigiendo? Los aviones viajan durante miles de millas surcando los cielos y, pese a que el horizonte puede parecer todo igual, consiguen llegar con exactitud a su destino de todos modos.

Pilotar un avión hacia su meta se parece más a navegar en el mar que a conducir un medio de transporte como un automóvil: efectivamente, una aeronave, al igual que un barco, cuenta con  un complejo sistema de navegación que permite que el piloto se oriente entre las nubes

Los sistemas de navegación de los aviones

Los instrumentos de navegación de que el piloto dispone comprenden los sistemas de a bordo de la aeronave y lasradioayudas, que conjuntamente contribuyen a determinar la posición de la aeronave por parte del piloto.

Al comienzo del vuelo, los pilotos cargan en el sistema de gestión una ruta predeterminada: una vez programado el recorrido, los pilotos pueden monitorearlo en sus pantallas durante el vuelo. Además, ello les permite detectar muchas otras cosas en torno a su trayectoria, como la presencia de otros aeropuertos, otras aeronaves, montañas y el mal tiempo.

Los sistemas de navegación de a bordo pueden dividirse en:

– GNSS (Global Navigation Satellite System – Sistema Global de Navegación por Satélite)
– IRS (Inertial Reference System – Sistema de Referencia Inercial)
– FMS (Flight Management System – Sistema de Gestión de Vuelo)

El Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS)

Se trata del conjunto de sistemas de navegación que sirve para conocer las coordinadas, la altitud, la velocidad y otros parámetros del avión. Los sistemas más famosos de este tipo son GPS (Global Positioning System: Sistema de Posicionamiento Global), GLONASS (acrónimo en ruso de Global’naya Navigatsionnaya Sputnikovaya Sistema,  Sistema Global de Navegación por Satélite desarrollado por la Unión Soviética, y Galileo (Sistema europeo de radionavegación y posicionamiento por satélite desarrollado por la Unión Europea). Aprovechan una red de satélites artificiales en órbita para la geolocalización radio.

El Sistema de Referencia Inercial (IRS)

El IRS es un sistema autónomo capaz de rastrear nuestra posición utilizando acelerómetros y giróscopos. Al comienzo del vuelo, cuando el avión está aún en tierra, los pilotos le indican al sistema la posición exacta en términos de latitud y longitud.

A partir de ese momento, el IRS detecta cualquier desplazamiento sobre cualquier tipo de eje y en base a dicho movimiento calcula la posición de la aeronave.  No requiere la introducción externa de datos, excepto por las coordenadas introducidas al comienzo del vuelo.

El Sistema de Gestión de Vuelo (Flight Management System – FMS)

Una vez determinado el recorrido, se introducen los datos en el Sistema de Gestión de Vuelo (FMS – Flight Management System), que podemos llamar el cerebro de navegación de la aeronave.

Su función es la de facilitarle a los pilotos el cálculo de los parámetros de vuelo y, por tanto, a gestionar la navegación.

El FMS simplifica el trabajo de los pilotos, aumentando además la seguridad del vuelo.

Algunas funciones de este sistema son:

– sirve para configurar el piloto automático para que siga la ruta programada antes del despegue
– configura las rutas de despegue y de aproximación y la información proporcionada por los controladores aéreos
– ayuda a calcular los parámetros de vuelo
– recomienda cómo configurar la potencia para reducir el consumo de carburante
– estima el tiempo de llegada dentro de la ruta marcada

Las radioayudas para un avión

Hoy día, gracias a la posibilidad de efectuar vuelos instrumentales, las radioayudas se utilizan rara vez en fase de crucero. Sin embargo, aún desempeñan un papel fundamental en las fases de ascenso inicial, aproximación y aterrizaje.

La radioayuda transmite señales de radio que el piloto recibe sintonizando el aparado de a bordo en las frecuencias correspondientes. Una vez determinado el recorrido, este es enviado electrónicamente al Servicio de Gestión de Afluencia de transito Aéreo (ATFM). El Servicio de Gestión de Afluencia de transito Aéreo (ATFM) analiza la ruta propuesta y determina si el tráfico aéreo actual puede acoger dicha ruta. El controlador aéreo local le comunicará al piloto durante el despegue si la ruta está libre. En tal caso el piloto puede proceder.

Como habrás podido intuir, es verdaderamente difícil que un piloto se pierda, gracias a este complejo sistema de navegación: las informaciones son muchas y al final lo que cuenta es interpretarlas de manera apropiada.