Una de las habilitaciones fundamentales para el adiestramiento y la capacitación para el vuelo es la que concierne a las reglas de vuelo instrumental o Instrument Flight Rules, que generalmente se abrevian IFR: se trata de las reglas y procedimientos ideados para posibilitar el vuelo de los aviones incluso en condiciones de baja visibilidad, es decir, cuando la valoración de la distancia respecto a los objetos, el terreno u otros aviones en vuelo no puede depender solo de la vista del piloto.

Durante el adiestramiento, los futuros pilotos aprenden que todas y cada una de las decisiones que se toman son importantes para no tener problemas y accidentes: hay que plantearse en todo momento qué debe hacerse y cuál es la siguiente acción durante cada fase de vuelo. En dicho proceso, hay unos factores clave que el piloto debe tener en cuenta y que le permitirán volar con seguridad: veamos en detalle de qué se trata.

Planificar el vuelo del avión

La planificación es fundamental cuando hablamos de vuelo instrumental: los errores o imprecisiones en la planificación de una aerovía son más peligrosos cuando no se consigue ver bien los obstáculos.

Es fundamental evitar las sorpresas y las improvisaciones cuando se vuela, más aún si la situación meteorológica no es buena.

Estudia las llegadas, las salidas y los procedimientos de aproximación previstos en los aeropuertos en los que vas a operar.

La meteorología es la variable más crítica: evalúa los posibles fenómenos peligrosos en relación con los obstáculos que podrías encontrar durante el vuelo y las capacidades y equipamiento de tu avión.

Familiarizarse con el avión

El adiestramiento recibido y la planificación deberían aportar ya en parte un buen nivel de confianza en las capacidades de uno mismo para manejar la situación.

Pero no puedes despegar si no estás convencido de poderlo hacer a la perfección: es por esto que, antes de salir, es fundamental efectuar un control preliminar detallado. Lleva a cabo los chequeos apropiados sobre el estado del avión y no te dejes influir por las prisas que suelen meter desde la torre de control: tómate tu tiempo y si hay algo que no cuadra, no dudes en plantearte si el avión puede volar igualmente de forma segura («safe to fly» seguro para volar), y si es así, evalúa los posibles riesgos adicionales y si es necesario mitigarlos.

Gestionar los primeros minutos de vuelo

¿Sabías que es en los primeros minutos de vuelo instrumental cuando se produce un número proporcionalmente elevado de accidentes?

Es por eso que puede ser útil practicar el vuelo instrumental desde el despegue: si un parámetro se sale del intervalo correcto, si el motor se comporta de manera inusual o si simplemente sientes que algo no te cuadra, interrumpe el despegue.

Muchos pilotos activan el piloto automático justo después del despegue, lo cual está bien, pero hay que tener en cuenta que si el piloto automático está mal configurado puede crear muchas distracciones durante el vuelo. Si, una vez que se ha puesto el piloto automático, el avión hace algo que no te esperabas, no pierdas tiempo intentando entender qué está pasando, quítalo y hazte de nuevo con el control del avión.

Dominar la tecnología del avión

Teniendo en cuenta la complejidad del vuelo instrumental, es importante dominar la tecnología, alcanzar tal nivel de competencia en aviónica y en la organización de la cabina de pilotaje, que las manos se muevan solas y las acciones de control sean instintivas.

Conocer bien el panel de instrumentos puede, literalmente, salvarte el día. Así que estudia mucho y sácale partido al simulador.

Por último, recuerda que es importante también la fase que sigue al vuelo: lleva a cabo una valoración honesta del mismo y toma nota de los errores que has cometido. Ningún piloto puede afirmar que ha efectuado un vuelo perfecto y es importante saber detectar las imperfecciones, hasta las más mínimas, para que sirvan como base desde la que partir para mejorar. La capacidad de un piloto para autoevaluarse al final de cada vuelo («debriefing» en inglés, es decir el análisis del vuelo efectuado) es señal de una gran profesionalidad. Cada vuelo puede enseñarte mucho y ayudarte a volar con mayor firmeza.